Salas de eventos y productoras

Aceptar pagos en cripto en tu sala de eventos: el negocio que paga el caché mucho antes de cobrar la primera entrada

Respuesta corta: Una sala de eventos puede aceptar pagos en cripto con un QR de POS en la puerta, la barra y el merch, checkout para la venta anticipada de entradas, links para la seña del alquiler del salón e invoices para sponsors — liquidado sin custodia, en segundos, a una wallet que controla la sala. El pago es final: una fiesta que ya pasó no vuelve como contracargo.

Puntos clave

  • El calendario de una sala y su caja corren en direcciones opuestas: la seña del caché, el alquiler de producción y la pauta se pagan semanas o meses antes de la fecha, mientras que la plata de las entradas es justamente la que el adquirente menos quiere soltar.
  • La venta anticipada se lee como entrega futura — el mismo perfil que una aerolínea — y esa lectura se responde con liquidación diferida, techos más bajos o una reserva rotativa retenida hasta después de la fecha del evento.
  • Payzum es un procesador cripto sin custodia: QR nuevo por venta en puerta y barra, checkout para tu propia página de entradas, links para reservados y señas de alquiler, invoices para sponsors y eventos corporativos — todo directo a una wallet que controlás vos.
  • La misma cuenta resuelve la otra mitad de la noche: un solo lote CSV le paga el saldo al artista, a los técnicos de sonido y luces, a los riggers, a seguridad, a la barra, al soporte y a los RRPP que venden a comisión.
  • Alcance honesto: esto es un rail de pagos, no una ticketera ni un escrow. Habilitación y aforo, edad mínima, seguridad, información del precio final de la entrada, derechos de autor, retención al artista no residente, seguros y tu política de devoluciones siguen siendo tuyos.

Por qué la plata de una sala de eventos llega después de haberse gastado

Seguí la plata de una sola fecha. En marzo cerrás con un mánager una fecha de septiembre. El contrato pide una seña a la firma — en música en vivo suele ser una parte importante del caché, muchas veces la mitad — y esa plata sale antes de que exista una sola entrada. Después el gasto sigue: alquiler de producción, backline, sonido y luces extra, el flyer y la pauta, la nómina de puerta y seguridad, el seguro, a veces pasajes y hotel.

La venta arranca en abril. La plata empieza a entrar cinco meses antes de la fecha, y ahí empieza de verdad el problema de pagos de una sala: lo que ya gastaste es exactamente lo que tu adquirente menos quiere entregarte. La venta anticipada es, en lenguaje de tarjetas, entrega futura: el titular pagó por algo que va a recibir dentro de meses y, si la fecha se cae, la responsabilidad sube por la cadena hasta el adquirente. La respuesta estándar a ese perfil no es un rechazo; es una tasa más alta, un techo por operación, liquidación diferida o una reserva rotativa que te retiene una parte de la recaudación hasta después del evento.

Después llega la noche y la plata cambia de forma otra vez. Entradas en puerta. Una barra con tres filas de gente durante seis horas. Guardarropa, merch, reservados, upgrades de lista. Buena parte en efectivo: fondo de caja, arqueo, diferencias de caja, caja fuerte y un viaje al banco el lunes. Y en algún momento de la noche, casi siempre antes del show, el tour manager pide el saldo del caché — en una moneda que no siempre es la tuya, a una productora que no siempre está en tu país, un sábado en el que ningún banco mueve nada.

El domingo al mediodía la sala debe la otra mitad de su economía: seguridad, barra, técnicos de sonido y luces, riggers, limpieza, la banda soporte, el equipo de puerta y los RRPP que vendieron a comisión. Entre veinte y sesenta personas, casi todas freelance, casi todas esperando cobrar esta semana — desde un saldo bancario que todavía no contiene la plata de las entradas.

Lo que te cuesta el rail equivocado a lo largo de una temporada

La reserva que aparece en el peor momento. Una reserva rotativa sobre la venta anticipada retiene efectivo justo en las semanas en que vencen las señas, la producción y la pauta. La sala no es deficitaria: le están pidiendo que financie su propia preventa. Muchos operadores tapan el hueco con la tarjeta de la empresa, y así un problema de calendario se convierte en un problema de intereses.

El contracargo de una fiesta que ya pasó. Alguien desconoce el consumo semanas después: "no fui", "no reconozco el cargo", una pareja que revisa el resumen. Las reglas de las marcas le dan meses al titular para abrir una disputa; los plazos están en documentación como las Visa Core Rules. Para entonces el caché ya se pagó, el equipo ya cobró, la barra ya se tomó y ese lugar no se puede revender hacia atrás. Es la misma asimetría que sufre cualquier comercio que defiende disputas, solo que acá el producto se consumió en una noche y no hay número de seguimiento que presentar.

La tarjeta rechazada a la 1 de la mañana. Un boliche de destino o una sala en semana de festival atiende a un público estructuralmente extranjero: turistas, nómades, gente con tres días de viaje encima. Su tarjeta la frena un modelo antifraude que decidió que un consumo a las 2 AM en un país desconocido pinta mal, o pasa con comisión internacional y spread de cambio arriba. En cualquiera de los dos casos, la fila sigue avanzando y esa vuelta no se pide.

El saldo del caché contra el calendario bancario. Un caché pactado en dólares o euros, pagadero a una productora del exterior el día del show, es una transferencia que no se puede mandar un sábado a la noche, que tarda de dos a cinco días y que llega recortada después de los bancos corresponsales. Entonces sale el jueves a fe, o sale en efectivo de la caja fuerte de la oficina, o se convierte en una discusión en un pasillo a las 22:45.

El costo real de una noche en efectivo. El efectivo no tiene arancel, y por eso la puerta lo sigue amando. También tiene fondo de caja, arqueo, dos personas en una oficina de atrás, faltantes, caja fuerte, una línea de seguro y un viaje al banco el lunes. Y no te deja registro por cajero cuando el total de puerta y el lector de entradas no coinciden.

Cómo lee el adquirente a la noche. Muchas operaciones chicas, presencial de madrugada, alcohol, venta anticipada, estacionalidad y un rubro con tasa de disputa conocida: esa combinación se cotiza como riesgo. El resultado es una tasa más alta, una reserva, o una revisión que cae justo la semana en que estás cerrando el cabeza de cartel de fin de año.

Por qué fallan la tarjeta, la transferencia y el efectivo la noche del show

  • Las tarjetas liquidan en días y se pueden revertir durante meses. El producto de una sala se consume en seis horas y no se recupera: el peor encaje posible con un rail construido sobre la reversibilidad.
  • Las transferencias internacionales asumen tiempo. La noche del show es plata con fecha límite — el artista toca a las 23, no cuando SWIFT reabra el lunes — y lo que llega no es lo que se envió.
  • El efectivo resuelve la velocidad creando costos de manejo, arqueo, faltantes y seguridad, y no deja registro por caja para conciliar a las 4 de la mañana.
  • Los esquemas locales instantáneos — Pix, Bizum, SPEI y equivalentes — son para residentes por diseño. En semana de festival, buena parte de la fila no es residente de nada cercano.
  • La reserva rotativa no es un error del adquirente en este rubro: es su respuesta correcta a una responsabilidad de entrega futura. No la vas a discutir con lógica; solo podés dejar de hacer pasar esa plata por el balance de otro.

El hecho estructural: una sala cobra pagos chicos, rápidos y muchas veces extranjeros en una ventana de seis horas, más pagos grandes con meses de anticipación, y enseguida le paga a una multitud de freelancers y a un artista internacional. Todos los rails tradicionales manejan mal por lo menos una de esas tres cosas.

Cómo Payzum te permite aceptar pagos en cripto en tu sala de eventos

Payzum es un procesador de pagos cripto sin custodia. Payzum nunca tiene tu plata: no hay saldo Payzum, no hay lote de liquidación y no hay reserva rotativa cotizada contra un score de riesgo de vida nocturna. Cuando alguien paga, los fondos van on-chain desde su wallet a una wallet que controla tu sala, y la liquidación es el pago. Esa sola mecánica responde el problema de la reserva: la plata de una preventa de abril está en tu wallet en abril, disponible para la seña que debés en abril, porque no hay un intermediario reteniéndola por si en septiembre se cae la fecha.

Los pagos on-chain además son finales. Una vez que confirma una entrada o una vuelta en la barra, ningún banco emisor la revierte tres meses después. Tu política de devoluciones, tus condiciones y tu criterio deciden qué pasa ante un reclamo — y no un fallo del que te enterás por una notificación de contracargo la semana siguiente al show.

Y una stablecoin es el mismo activo en el país del cliente y en el tuyo. Una entrada pagada en USDC desde São Paulo, una vuelta en la barra de un turista de Berlín y el saldo del caché a una productora en Madrid son el mismo instrumento en dólares, confirmando en segundos, a cualquier hora, por centavos de comisión de red — la mecánica general del cobro transfronterizo aplicada a un negocio cuyas horas pico son justo cuando los bancos están cerrados.

Los instrumentos, mapeados a los puntos de cobro de una sala

  • POS con QR nuevo por venta — puerta, barra, guardarropa y mesa de merch. Cualquier teléfono es una terminal, así que una barra móvil, una segunda sala o la terraza de verano no necesitan hardware nuevo. Es el mismo flujo presencial que cualquier mostrador, y los cajeros con PIN permiten que puerta, barra y guardarropa cobren sin tocar nunca la wallet de la sala, con analítica por cajero y por terminal para el arqueo de las 4 AM.
  • Hosted checkout — redirect, modal o inline — detrás de tu propia página de entradas, para que una venta anticipada se cierre a las 2 de la mañana desde otro continente, sin nadie del otro lado, y entre como plata final en tu wallet esa misma noche.
  • Payment links y botones, sin código. El reservado o el servicio de botella que se cierra por WhatsApp, el upgrade de lista, la seña que convierte un "nos gustaría reservar el salón para el 14" en una fecha bloqueada de verdad, el rider que se re-factura, la hora extra de producción que el cliente pide dos días antes.
  • Invoices con expiración y detección de sobrepago para la plata que se negocia en vez de clickearse: alquiler del salón para fiestas de 15, casamientos, egresados y eventos corporativos; paquetes de sponsoreo; barras cerradas; alquiler de la sala a una productora externa. Poné el nombre y la fecha del evento como referencia y la expiración la semana previa: el saldo entra a tiempo o se marca solo cuando todavía hay margen para reaccionar.
  • Suscripciones recurrentes para lo que se repite: membresías y abonos de temporada, ciclos con DJ residente, salas de ensayo por mes, programas de socios y padrinos, acuerdos mensuales con una productora residente — cobro recurrente con finalidad on-chain, la mecánica de las suscripciones sin contracargos.
  • Pagos masivos. Payouts por lote CSV más payouts EVM en stablecoins sobre Polygon, Arbitrum, Optimism, Base, BNB Chain y Avalanche: el saldo del artista, la banda soporte, los técnicos de sonido y luces, los riggers, seguridad, barra y puerta, limpieza, fotógrafos y los RRPP a comisión — una operación el domingo a la mañana en lugar de cuarenta transferencias a lo largo de la semana.
  • API REST y webhooks firmados para que tu ticketera o tu sistema de boletería emita la entrada, actualice la lista y baje el cupo en el segundo en que confirma el pago — incluida la venta que confirma a las 23:40 de un sábado.

Alcance honesto: on-chain no existe la preautorización

Hay dos cosas que las salas hacen con tarjeta y que las stablecoins no replican: la cuenta abierta en la barra contra una tarjeta guardada y el depósito en garantía del alquiler del salón tomado como preautorización. Ninguna tiene equivalente on-chain: no podés poner un bloqueo sobre una wallet ni cobrarle después por la fuerza.

Así que el diseño honesto es distinto, no un "es igual" fingido. La cuenta abierta pasa a ser un saldo prepago que se recarga en la barra, o directamente pago por vuelta con QR, que es lo que hace la mayoría de los bares de madrugada. El depósito en garantía de un alquiler pasa a ser plata real que entra a la wallet de la sala y que se devuelve — neto de lo que permita el contrato firmado — como un pago que inicia la sala después del evento. Bien contratado, eso es una posición más fuerte que un bloqueo, no más débil, siempre que tus condiciones digan con claridad cómo y cuándo vuelve. Y si para un cliente corporativo el bloqueo con tarjeta es el instrumento correcto, seguí usando tarjeta con ese cliente: esto convive con tus rails actuales, no te exige arrancarlos.

Devoluciones, reprogramaciones y fechas caídas

La finalidad corta para los dos lados, y fingir lo contrario sería deshonesto. Como nadie retiene tu plata, una devolución es un pago que hacés vos, con fondos que ya tenés: instantáneo y sin depender de que un adquirente libere una reserva. Pero también es enteramente tuyo: no hay una marca que arbitre, así que tu política de devoluciones y reprogramaciones tiene que estar publicada y clara, y la plata de la preventa tiene que estar efectivamente ahí cuando una fecha se mueve. Muchas salas ya separan la caja de preventa justamente por eso. La diferencia acá es que esa plata que separás está de verdad en tu wallet desde el día uno, en lugar de estar en la reserva de un adquirente, donde no es usable ni, ante una quiebra, obviamente tuya.

La volatilidad es una configuración, no un riesgo

Vendés entradas en moneda local y debés un caché pactado en dólares o euros, así que la primera objeción correcta es "no quiero quedarme con un activo que se mueve entre la preventa y la fecha". No hace falta. Payzum acepta cripto y liquida en cripto, con autoconversión opcional a stablecoin como USDC o USDT. La entrada vendida en abril son los mismos dólares cuando en septiembre sale el saldo del caché. En mercados donde el caché y el alquiler del salón ya se pactan directamente en dólares — Argentina es el caso obvio — esto simplemente elimina el paso intermedio.

Qué entra en el alcance y qué sigue siendo tuyo

Entra: puerta y cover, barra, guardarropa y merch, venta anticipada desde tu propia página, reservados y servicio de botella, señas y saldos de alquiler del salón y de eventos corporativos, facturas de sponsors, membresías y abonos, salas de ensayo — más todo el lado de pagos: saldos de caché, bandas soporte, equipo técnico, seguridad, barra, limpieza, fotógrafos y vendedores a comisión.

No entra, y no lo disimulamos: Payzum es un rail de pagos. No es una ticketera: no emite códigos de barras, no maneja mapas de butacas, no escanea accesos ni controla ingreso; seguís con la ticketera que uses y Payzum queda detrás como la forma en que se mueve la plata. Tampoco es escrow, ni la cuenta de terceros de una productora, ni una consultora de nóminas. Tu habilitación de espectáculos públicos y el aforo, las condiciones de seguridad e higiene, la edad mínima y las reglas de alcohol, cómo informás el precio final de la entrada, los derechos de autor sobre la música que suena (SGAE, SADAIC, AGADU según el país), la retención al artista no residente — en España, el régimen del Impuesto sobre la Renta de no Residentes alcanza a los rendimientos de artistas que actúan en territorio español — los permisos de trabajo de los equipos en gira, la relación laboral del personal, los seguros, el IVA de las entradas y los impuestos siguen exactamente donde estaban. Cambia el rail, no el legajo de habilitación.

Qué no cambia

Payzum es crypto-only y no liquida a cuenta bancaria. Convertir stablecoins a moneda local para el alquiler, los derechos de autor y la factura del proveedor de bebidas sigue siendo un paso aparte que hacés con tu propio exchange u off-ramp, en tu propio calendario. Lo que cambia es cuán rápido llega plata confirmada, quién la tiene mientras tanto — nadie más que vos — y si la seña que debés en abril se puede pagar con las entradas que vendiste en abril.

Cómo funciona, paso a paso

  1. Abrí la cuenta y conectá una wallet que controles. Creá la cuenta Payzum, completá el KYC y apuntá la liquidación a la wallet de la sala. Nunca hay un saldo en poder de Payzum: nada que liberar después de la fecha del evento, nada que reservar contra un score de entrega futura.
  2. Convertí cada punto de cobro en un instrumento. QR de POS para puerta, cada barra, guardarropa y merch. Checkout detrás de tu página de entradas. Links para reservados y señas de alquiler. Invoices con expiración para corporativos y sponsors. Suscripciones para membresías y abonos.
  3. Dale a cada persona un PIN, no la wallet. Puerta, barra y guardarropa cobran desde su propia cuenta de cajero. Nadie maneja los fondos de la sala, y el reporte por cajero es lo que conciliás contra el lector de entradas y la caja al final de la noche.
  4. Cobrá plata final a la velocidad de una fila. El público paga en USDC o USDT desde cualquier wallet — Solana confirma en bastante menos de un segundo, Base y Polygon en unos dos — y un webhook firmado le avisa a tu ticketera que emita la entrada o actualice la lista al instante.
  5. Resolvé el domingo a la mañana desde el mismo lugar. Un CSV liquida el saldo del artista, la banda soporte, los técnicos, los riggers, la empresa de seguridad, barra y puerta, limpieza y los vendedores a comisión, sobre la red que le convenga a cada uno.

Casos de uso en una sala de eventos

Seis situaciones donde la diferencia se nota dentro de una misma noche, no en un balance anual.

  • La preventa que financia la seña. Las entradas salen a la venta en abril para una fecha de septiembre. La plata confirma en la wallet de la sala a medida que se vende, así que la seña del caché y el alquiler de producción se pagan con recaudación que existe de verdad — y no con la tarjeta de la empresa mientras un adquirente retiene la preventa hasta después del evento.
  • El saldo del caché a las 22:45 de un sábado. El tour manager quiere el resto antes de subir. Un invoice con la fecha y el nombre del show se paga desde la wallet de la sala en segundos, a valor nominal, a la wallet de la productora en otro país: sin sobre de efectivo, sin transferencia mandada el jueves a fe, sin discusión en un pasillo.
  • La vuelta de la 1 AM del turista al que le rebotó la tarjeta. Un visitante con tres días de viaje escanea el QR de la barra y paga en USDC. Sin rechazo internacional, sin recargo de cambio, sin "¿tenés otra tarjeta?" mientras ocho personas esperan atrás.
  • El alquiler del salón que deja de ser un "quizás". Una empresa quiere el salón el 14 de diciembre. El link de seña sale esa misma tarde y entra a la noche; el saldo va como invoice con expiración la semana previa. La fecha se bloquea con plata detrás, y en enero nadie puede revertir por contracargo una fiesta que efectivamente ocurrió. Lo mismo aplica a los quince, los egresados y los casamientos que se señan con nueve meses de anticipación.
  • El boliche de destino con la fila extranjera. En temporada alta o en semana de festival — Tulum, Cartagena, Medellín, Punta del Este, Ibiza — la mayor parte del público banquea en otro lado. Los esquemas locales instantáneos no los alcanzan, sus tarjetas se marcan y el cajero automático de adentro está vacío desde medianoche. Un QR en la puerta funciona igual para un residente que para alguien que aterrizó esta mañana.
  • La tanda de pagos del domingo. Treinta y cuatro personas trabajaron la noche: seguridad, barra, puerta, técnicos, riggers, limpieza, la banda soporte y cuatro RRPP. Un lote CSV les paga a todos en stablecoins antes del mediodía, cada uno recibiendo el monto exacto acordado y no una cifra recortada por comisiones — la misma mecánica de cualquier tanda de pagos a freelancers.

Payzum vs tarjeta, transferencia y efectivo la noche del show

DimensiónTarjeta · transferencia · efectivoPayzum
Plata de la venta anticipadaRiesgo de entrega futura: liquidación diferida o reserva rotativa hasta después del eventoEn tu wallet a medida que confirma cada venta — nadie la retiene por si en septiembre se cae la fecha
Disputa después del show"No fui" o "no reconozco el cargo" puede revertir la venta meses después, según los plazos de las marcasEl pago es final; deciden tu política de devoluciones y tus condiciones, no un emisor
Puerta y barra a la 1 AMRechazos de tarjetas extranjeras, comisión internacional y spread — o efectivo, con fondo de caja, arqueo y caja fuerteQR nuevo por venta en cualquier teléfono; cajeros con PIN por barra y puerta; analítica por cajero para el arqueo
Pagarle el caché al artista internacional esa misma nocheTransferencia que no sale un sábado, tarda 2–5 días y llega recortadaPayout en stablecoin confirmado en segundos, a valor nominal, a cualquier hora
Tiempo hasta tener fondos confirmados1–3 días de liquidación con tarjeta; días con transferenciaSegundos a minutos, on-chain, final al confirmar
Quién tiene la plata mientras tantoUn adquirente — quizás con reserva — o bancos corresponsalesNadie. Liquida directo a una wallet que controlás vos — sin custodia
Costo por ventaArancel + comisión internacional + cambio en cada entrada y cada vueltaUna comisión de red medida en centavos en Base, Polygon o Solana
Pagar equipo, seguridad, barra y soporteEfectivo esa misma noche, o decenas de transferencias durante la semanaUn lote CSV de payouts en stablecoins el domingo a la mañana
Cuentas abiertas y depósitos en garantíaBloqueo con tarjeta, cobrado después — y disputado despuésSin preautorización on-chain: saldo prepago o pago por vuelta; el depósito es plata real que devolvés según contrato

Objeciones frecuentes

"Ya vendemos por una ticketera."

Seguí con ella. Payzum no es una ticketera y no quiere ser tu mapa de butacas, tu código de barras ni tu lector. Es el rail detrás de la plata que ya manejás vos directamente: tu propia página de entradas, la boletería, la puerta, la barra, el alquiler del salón, el sponsoreo y las membresías. Muchísimas salas usan una plataforma externa para lo numerado y se quedan con todo lo demás — y ese "todo lo demás" suele ser justo donde viven las comisiones, las reservas y las disputas. Con API REST, webhooks firmados y playground de integración, tu sistema actual se entera en el momento en que confirma un pago.

"Mi público no tiene cripto."

La mayoría no, y no hace falta. Esto convive con tus rails actuales, no los reemplaza. Los primeros que convierte son justamente a los que tus rails de hoy atienden peor: el turista al que le rechazan la tarjeta a la 1 AM, el visitante de semana de festival sin medio de pago local, la productora del artista internacional esperando una transferencia, y el comprador online a tres husos de distancia cuya comisión internacional cuesta más que el cargo por servicio que le cobrás. Ofrecerlo no cuesta nada las noches en que nadie lo usa, y rescata la venta cada vez que la alternativa era "solo efectivo".

"¿Un negocio nocturno no es demasiado 'alto riesgo' para esto?"

Ese encuadre es el del adquirente, y existe porque el adquirente carga con la responsabilidad de reversión de tu rubro: presencial de madrugada, alcohol, venta anticipada, estacionalidad. Un rail sin custodia no carga con nada de eso, porque no hay float que proteger ni mecanismo de reversión que financiar. Por eso la conversación de precios es distinta. Lo que no cambia es tu situación de habilitación: la licencia de espectáculos y de alcohol, el aforo, el control de edad y las obligaciones de seguridad siguen igual, y nada de esto es asesoramiento legal sobre eso.

"¿Y si tenemos que suspender una fecha?"

Devolvés con plata que ya tenés, en el momento, sin esperar a que un adquirente libere una reserva. La contrapartida es honesta: no hay marca que arbitre, así que tu política de devoluciones y reprogramaciones tiene que estar publicada, clara y cumplida, y la caja de preventa de una fecha lejana hay que tratarla por lo que es — plata que debés hasta que el show ocurra. La mayoría de las salas ya trabaja así. Esto solo hace que, mientras tanto, la plata esté de verdad en tu wallet.

Preguntas frecuentes

¿Una sala de eventos puede aceptar pagos en cripto por entradas y puerta?

Sí. Una sala puede cobrar puerta y cover, barra, guardarropa y merch con un QR de POS generado nuevo en cada venta, la venta anticipada con hosted checkout detrás de su propia página de entradas, reservados y señas de alquiler con payment links, y saldos corporativos o de sponsoreo con invoices con expiración. Los fondos liquidan on-chain, sin custodia, en una wallet que controla la sala, normalmente en segundos, y el pago es final una vez confirmado.

¿Esto reemplaza a mi ticketera?

No. Payzum es un rail de pagos, no una ticketera: no emite códigos de barras, no maneja mapas de butacas, no escanea accesos ni controla el ingreso. Seguís con el sistema de ticketing que uses y Payzum queda detrás como la forma en que se mueve la plata — con hosted checkout en tu propia página, links, invoices y POS. Una API REST con webhooks firmados le permite a tu sistema actual emitir la entrada o actualizar la lista en el momento en que confirma el pago.

¿Puedo pagar el caché de un artista internacional y al equipo de la noche desde la misma cuenta?

Sí. Payzum soporta pagos masivos por CSV y payouts EVM en stablecoins sobre Polygon, Arbitrum, Optimism, Base, BNB Chain y Avalanche. El saldo del caché, la banda soporte, los técnicos de sonido y luces, los riggers, seguridad, barra y puerta, limpieza y los vendedores a comisión pueden salir en un solo lote, y cada uno recibe el monto exacto acordado en lugar de una cifra recortada por bancos corresponsales. Las retenciones e informes sobre pagos a artistas y personal siguen siendo tuyos.

¿Qué pasa con las devoluciones si se suspende o se reprograma una fecha?

Como la liquidación es sin custodia, la plata de las entradas ya está en la wallet de la sala, así que la devolución es un pago que inicia la sala en el momento, no una liberación que espera. Los pagos on-chain son finales, o sea que no hay una marca de tarjetas que arbitre: manda tu política publicada de devoluciones y reprogramaciones, y la caja de preventa de una fecha futura conviene tratarla como plata que debés hasta que el show ocurra.

¿La barra y la puerta pueden cobrar sin acceder a la plata de la sala?

Sí. Las cuentas de cajero protegidas con PIN permiten que cada persona de barra, puerta y guardarropa cobre sin tocar nunca la wallet de la sala, y la analítica por cajero y por terminal te da la conciliación al cierre de la noche — útil cuando el total de puerta y el lector de entradas no coinciden. Cualquier teléfono funciona como terminal, así que una segunda sala, una barra móvil o la terraza de verano no necesitan hardware extra.

¿Qué redes y stablecoins puede aceptar una sala?

Payzum soporta Bitcoin, Ethereum, Solana, Polygon, Base, Arbitrum, Optimism, BNB Chain y Avalanche, con LTC y DOGE disponibles para payouts. Las confirmaciones típicas son de unos 0,4 segundos en Solana y alrededor de 2 segundos en Base y Polygon — suficientemente rápido para una fila en la puerta. La autoconversión opcional liquida todo en USDC o USDT, así que una entrada vendida meses antes vale lo mismo cuando sale el caché del artista.

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Cada sala mueve una noche distinta: un espacio de 400 personas con cuatro shows por semana y una banda soporte que cobrar, un club con residentes, reservados y público extranjero en verano, un salón que vive del alquiler para fiestas privadas y del sponsoreo, una productora que alquila tres salas en dos ciudades. Agendá una llamada corta con nuestro equipo de pagos y mapeamos exactamente cómo aceptaría tu sala pagos en cripto — puerta, barra, venta anticipada y alquiler — y cómo saldrían los pagos al artista, al equipo técnico y a seguridad desde la misma cuenta, sin custodia, directo a una wallet que controlás vos.

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Este artículo es información general, no asesoramiento legal, fiscal ni financiero. La habilitación de espectáculos públicos y de venta de alcohol, el aforo y las condiciones de seguridad e higiene, la edad mínima, las obligaciones de seguridad privada, la información y publicidad del precio de las entradas, los derechos de autor, las retenciones e informes sobre pagos a artistas y personal, los permisos de trabajo de equipos en gira, las normas de consumo sobre devoluciones y eventos suspendidos, los seguros, el IVA de las entradas y los impuestos siguen siendo responsabilidad tuya. Confirmá la normativa de tu jurisdicción con tus propios asesores.