Instaladores solares

Aceptar pagos en cripto como instalador solar: el anticipo, el equipo en dólares y el saldo final

Respuesta corta: Aceptar pagos en cripto como instalador solar significa cobrar el anticipo, los hitos y el saldo final en USDC o USDT. Payzum es no-custodial: el cliente paga directo a una wallet que controlas tú, con confirmación en segundos, sin adquirente reteniendo el dinero y sin contracargos meses después de la puesta en marcha.

Puntos clave

  • Una instalación solar son cuatro o cinco cobros repartidos en semanas o meses —anticipo, aprobación de diseño, equipo, montaje, puesta en marcha— y en cada uno el dinero puede quedarse quieto mientras la factura del distribuidor no espera.
  • El problema es el ticket. Los benchmarks de costo de sistemas fotovoltaicos del Departamento de Energía de EE. UU. ubican una instalación residencial en pocos dólares por vatio, así que un techo de 8 kW es una compra de cinco cifras. A ese tamaño, la tarjeta o no se acepta, o tiene tope, o cobra un porcentaje que nadie en este rubro puede absorber.
  • Encima, el equipo se paga en dólares y el cliente paga en moneda local. Entre que firmás y que el anticipo acredita pasan días en los que el tipo de cambio se mueve sobre un precio que ya cerraste.
  • Payzum es un procesador no-custodial y crypto-only: links de pago para el anticipo, facturas con vencimiento y detección de sobrepago para los hitos, QR nuevo por cobro desde cualquier teléfono para el saldo en la obra, suscripciones recurrentes para mantenimiento y monitoreo, y pagos masivos por CSV para cuadrillas y subcontratistas — todo liquidado directo a tu wallet, con auto-conversión opcional a USDC o USDT.
  • Alcance honesto: esto es un rail de cobro, no una habilitación, ni financiación, ni asesoría fiscal. Tu matrícula eléctrica, los permisos, el acuerdo de conexión con la distribuidora y tus garantías siguen exactamente igual.

Por qué cobrar es la parte más difícil de una instalación solar

Los instaladores solares rara vez pierden plata en la ingeniería. La pierden en los huecos: entre que el cliente firma y el anticipo acredita, entre que acredita y el distribuidor libera los módulos, entre la puesta en marcha y la aprobación de la distribuidora, y entre la factura final y el día en que alguien de la casa efectivamente paga.

Nadie vende un techo fotovoltaico como vende un café. Un trabajo residencial se cobra por etapas: un anticipo al firmar, un segundo pago cuando el cliente aprueba el diseño final y el relevamiento estructural, el grueso del saldo cuando llegan los materiales o el primer día de montaje, y el resto después de la inspección y la conexión. En obra comercial es la misma forma con números más grandes y un departamento de compras en el medio.

Debajo de ese cronograma hay otro mucho menos flexible: la factura del equipo. Módulos, inversores, optimizadores, baterías, estructura y balance de sistema se compran al distribuidor con seña, con capital propio, o a 30 días. Con cualquiera de los tres modelos llega el mismo momento: ya te comprometiste a una orden de compra de cinco cifras y la plata del cliente todavía no está en tu cuenta, está en la cola de liquidación de un procesador, o es reversible.

Cuatro hechos estructurales hacen que cobrar una solar sea más difícil de lo que sugiere la factura.

Primero, el ticket es demasiado grande para la tarjeta y demasiado chico para la mesa de proyectos de un banco. Un procesador que acepta sin chistar una compra de $200 trata una de $22.000 como un evento de riesgo: topes por transacción, límites de velocidad, revisión manual, o una comisión porcentual que se come una parte real del margen bruto del trabajo. La mayoría de los instaladores responde simplemente no ofreciendo tarjeta por el total — lo que empuja todo a la transferencia y a sus propias demoras.

Segundo, se cobra por adelantado y se entrega meses después. Esa combinación —pagar ahora, recibir el valor mucho después— es exactamente el patrón que los equipos de riesgo de tarjetas detestan: si el contratista no entrega, el adquirente le devuelve el dinero al tarjetahabiente de su propio bolsillo. Es también el patrón que genera reservas retenidas y liquidaciones lentas para los pocos comercios de reforma del hogar que sí pasan el análisis.

Tercero, el equipo está cotizado en dólares y muchas veces se compra al otro lado de una frontera. Módulos e inversores son un commodity global cotizado en USD. Un instalador en Argentina, México, Chile, Colombia o España cobra en moneda local y paga en dólares, a veces por transferencia internacional que tarda días, cuesta un fijo sin importar el monto y de vez en cuando dispara preguntas de cumplimiento de un banco que no entiende por qué un contratista chico manda $40.000 a un distribuidor en el exterior. Cada día de ese desfase es exposición cambiaria sobre un precio cerrado que ya firmaste.

Cuarto, la ventana de disputa dura más que la obra. Según las Visa Core Rules, el derecho del tarjetahabiente a disputar corre mucho después de la entrega — y en servicios prestados a lo largo del tiempo, todavía más. Un cliente solar tiene meses de datos de generación, una primera factura de luz que no bajó tanto como esperaba, y un banco que le atiende el teléfono. Vos tenés un contrato firmado y un proceso que no controlás.

Cinco momentos de plata en una obra solar, y dónde se traba cada uno

  • El anticipo de la firma. Suele ser 30–50% en una compra al contado, y es la razón por la que podés pedir el equipo. Cobrado por transferencia, depende del home banking del cliente, de su límite diario y de que copie bien el CBU o el IBAN. Cobrado con tarjeta, es caro y reversible.
  • El hito de aprobación de diseño o de materiales. El momento en que sale la orden de compra al distribuidor. Este cobro decide quién financia la obra: vos o el cliente.
  • El pago del equipo al distribuidor o importador. Muchas veces transfronterizo, muchas veces en dólares, casi siempre urgente, y por el rail más lento que tenés.
  • La semana de montaje. Cuadrillas subcontratadas, un electricista matriculado, un techista, a veces una grúa o andamios — pagados por obra, casi siempre esa misma semana y a menudo en efectivo porque nadie quiere esperar una transferencia.
  • El saldo final en la puesta en marcha. El importe más grande, cobrado en una casa o sobre el techo de un galpón donde no hay posnet, no hay oficina y con frecuencia no hay buena señal — y después se persigue por mail durante tres semanas.

Lo que cuesta el hueco entre el anticipo y la factura del equipo

Terminás siendo el banco, y gratis. Todo instalador que financió materiales de su bolsillo conoce la cuenta: capital de trabajo que debería estar pagando sueldos queda inmovilizado en un pallet de módulos durante tres semanas. Hacelo en cuatro obras a la vez y el negocio queda sin caja justo en su mejor trimestre.

La fricción del cobro mata ventas arriba del embudo. Un cliente que el martes estaba listo para firmar se enfría el viernes porque mandar $9.000 por transferencia le pareció una decisión más grande que decir que sí. El anticipo fácil de pagar se paga. El que exige ir a la sucursal, pedir ampliación de límite o llamar a la línea de fraude, a veces no llega nunca.

El tipo de cambio se mueve mientras esperás. Cotizaste un precio fijo en moneda local a partir de un costo de equipo en dólares. El cliente paga once días después. La factura del distribuidor sigue igual en USD y es bastante más grande en tu moneda, y no hay cláusula en el contrato que te deje trasladarlo. En una obra de margen fino, una mala quincena es el margen entero.

Una disputa después de la puesta en marcha es una pérdida que no recuperás. A diferencia de un producto devuelto, no podés desinstalar un techo. Si un pago de $18.000 se revierte meses después, los paneles están arriba, la cuadrilla cobró, el distribuidor cobró, y vos estás discutiendo con un propietario sobre una decisión que ya tomó su banco.

El efectivo en obra tiene su propio costo. Cobrar el saldo en billetes significa contar, trasladar, depositar y tener la conversación incómoda cuando el número no da. Y significa que no queda rastro limpio de una obra que quizá tengas que acreditar por una garantía dentro de ocho años.

La cuadrilla que espera es la cuadrilla que se va. Los buenos equipos de montaje son escasos y móviles. El contratista que paga el viernes se los queda; el que paga "cuando acredite la transferencia del cliente" compite por los que quedan.

Y el margen ya no da para absorber nada. Donde el incentivo fiscal se recortó o se agotó —en Estados Unidos, el crédito residencial del 30% no aplica a gastos posteriores al 31 de diciembre de 2025— la presión de precio cae sobre el instalador. El costo de cobrar deja de ser un redondeo en el momento en que el precio de lista deja de estar subsidiado.

Por qué la tarjeta y la transferencia fallan en un ticket de cinco cifras

No son problemas de implementación. Cada rail falla exactamente como fue diseñado, porque fue diseñado para otra forma de transacción.

Aceptar tarjeta es dar una garantía, no un caño. El adquirente responde por tu entrega. Sobre un contrato prepago, de plazo largo y alto valor, esa garantía es cara de dar, así que recibís una de tres respuestas: solicitud rechazada, tope bajo por transacción, o tarifa premium más reserva retenida contra disputas futuras. Ninguna de las tres es compatible con usar el anticipo para comprar el equipo.

El pago con tarjeta sigue siendo reversible mucho después de terminar el techo. La disputa la resuelve el banco del cliente, con la evidencia que vos subís a un proceso que no manejás, cuando los bienes ya están atornillados a su casa de forma permanente. La versión general de esto la escribimos en cómo reducir contracargos en tu tienda online; en una obra solar la asimetría es mucho peor, porque no hay nada que devolver.

La transferencia es final pero lenta, manual y frágil. Una transferencia local acredita cuando los bancos quieren; una internacional tarda días, cuesta un fijo que castiga a los hitos chicos y llega neta de un spread que no elegiste. El campo de referencia se escribe mal, dos clientes pagan importes redondos idénticos la misma mañana, y alguien en tu oficina concilia a mano.

El procesador custodial mete un saldo entre vos y tu plata. Incluso cuando el cobro sale bien, un procesador que retiene fondos en tu nombre decide cuándo los recibís: T+2, T+7, o "en revisión" justo la semana en que tenías que pagarle al distribuidor. Un saldo que existe es un saldo que se puede retener. Ese es el mecanismo que un procesador no-custodial elimina por completo.

Y ninguno resuelve el lado de los pagos que hacés vos. Pagarle el viernes a ocho subcontratistas y el lunes a un distribuidor en el exterior son, en rails tradicionales, ocho transferencias manuales más una internacional — cada una con su comisión, su horario de corte y su forma de fallar. El mismo problema que cubrimos para constructoras que cobran certificados de avance aparece acá comprimido y con estacionalidad.

Cómo Payzum resuelve el cobro para instaladores solares

Payzum es un procesador de pagos cripto no-custodial y crypto-only. Las dos mitades importan mucho en un negocio que compra en dólares y cobra por etapas.

No-custodial significa que el dinero nunca queda en un saldo de Payzum. Tu cliente paga desde su wallet a una wallet que controlás vos. No hay cuenta de liquidación, ni calendario de payout, ni reserva retenida, ni mesa de riesgo decidiendo qué jueves cobrás el anticipo. La liquidación es el pago — así que el anticipo que cobraste a las 10:00 lo podés mandar al distribuidor a las 10:01.

Crypto-only significa que el pago es final una vez confirmado on-chain: unos 0,4 segundos en Solana, unos 2 segundos en Base y Polygon, con comisiones de red medidas en centavos y no en un porcentaje de una obra de $18.000. Final es final: sin ventana de disputa, sin representment, sin ratio que vigilar. Activá la auto-conversión a USDC o USDT y "cripto" deja de significar exposición a precio: pague lo que pague el cliente, lo que llega a tu wallet es una stablecoin en dólares, la misma unidad en la que está cotizado tu equipo. (En USDT vs USDC para pagos explicamos las diferencias.)

Los instrumentos, mapeados a cómo se cobra realmente una obra solar

  • Links y botones de pago — el anticipo de la firma. Sin código. Generás un link por el anticipo acordado y lo mandás por mail o WhatsApp mientras todavía estás sentado en la mesa del cliente. Toca, paga, y ves la confirmación antes de guardar la notebook. Sin CBU, sin límite de transferencia, sin ir a la sucursal.
  • Facturas con vencimiento, referencia y detección de sobrepago — los hitos. Emitís el hito de aprobación de diseño y el de materiales como facturas con tu número de obra como referencia y un vencimiento que respeta el contrato. Que dos clientes paguen importes redondos idénticos deja de ser un rompecabezas de conciliación, y el sistema marca al que redondea de más o paga dos hitos en una sola transacción.
  • POS con QR nuevo por cobro — el saldo en la obra. Cualquier teléfono o tablet es la terminal. En la puesta en marcha el técnico abre la app, carga el saldo pendiente, muestra el QR y ve la confirmación antes de irse de la propiedad. Sin posnet que cargar, sin lector que dependa de la señal, sin "te lo transfiero esta noche". Dale a cada técnico un PIN con analítica por usuario para que cada cobro quede firmado por quien lo hizo. Más en Payzum POS.
  • Suscripciones recurrentes — mantenimiento, monitoreo y limpieza. El contrato anual de O&M, la suscripción de monitoreo, la limpieza trimestral de paneles. Una renovación liquidada on-chain no se revierte con un llamado telefónico y no se muere porque venció una tarjeta o porque un procesador cambió de opinión. Ver suscripciones en cripto sin contracargos.
  • Pagos masivos por CSV y payouts EVM en stablecoins — cuadrillas, subcontratistas, referidores. Un archivo, un lote: el equipo de montaje, el electricista, el techista, el del andamio, la comisión del vecino que trajo la obra. Stablecoins en Polygon, Arbitrum, Optimism, Base, BNB Chain o Avalanche, más lotes en BTC, LTC y DOGE. El formato y el flujo, en pagos masivos en cripto, y la versión para contratistas en pagar contratistas en stablecoins.
  • Checkout hosteado y plugin drop-in — la parte online. Si además vendés kits, baterías, cargadores para autos eléctricos o accesorios desde una tienda, el plugin drop-in agrega "pagar con USDC" al lado de tu pasarela de tarjeta.
  • API REST con webhooks firmados — automatización. Marcar la etapa de la obra como pagada en tu CRM en el momento en que confirma el hito, liberar la orden de compra automáticamente, o avisarle al planificador que ya puede agendar la cuadrilla. API keys, playground de integración y webhooks firmados para que tus sistemas confíen en el evento.

Alcance honesto: lo que esto no hace

No te habilita y no es financiación. Tu matrícula eléctrica, la acreditación como instalador, los permisos municipales y estructurales, el acuerdo de conexión con la distribuidora, las garantías y las obligaciones de defensa del consumidor siguen exactamente igual. Payzum hace KYC a los comercios. Si tu mercado regula la venta domiciliaria, el derecho de arrepentimiento o cuánto anticipo puede tomar un contratista antes de entregar, esas reglas aplican en todos los rails — también en este.

También es crypto-only: Payzum liquida en cripto a tu wallet, con auto-conversión opcional a USDC o USDT. No deposita fiat en una cuenta bancaria. Mover las stablecoins después —a un exchange, a tesorería, a un distribuidor que factura en dólares— es una decisión aparte con tus propios proveedores. Y como el pago on-chain es final, un reembolso por cancelación es un pago que iniciás vos: tus condiciones de cancelación y el tratamiento del anticipo una vez pedido el equipo tienen que estar escritos y aceptados antes de necesitarlos.

Por último, casi todos los instaladores lo suman a lo que ya usan en vez de reemplazarlo. Cada obra cobrada así es una sin comisión porcentual, sin reserva y sin riesgo de reversión — y, más práctico todavía, una donde el anticipo se puede gastar en el momento en que llega.

Cómo configurarlo en tu empresa solar, paso a paso

  1. Creá la cuenta de comercio y conectá tu wallet. Registrate en merchant.payzum.com, completá el KYC y cargá la dirección de la wallet que controlás — wallet de la empresa, hardware wallet, o una dirección de depósito en un exchange si ahí es donde querés que lleguen los dólares. Payzum nunca guarda un saldo a tu nombre.
  2. Elegí tus redes y activá la auto-conversión. Habilitá las redes que tus clientes usan de verdad —Solana, Base y Polygon confirman en segundos y cuestan centavos— y activá la conversión automática a USDC o USDT para que cada anticipo e hito liquide como stablecoin en dólares, la misma unidad en la que te cotizan el equipo.
  3. Armá tu cronograma de cobro como plantillas reutilizables. Una plantilla de link de pago para el anticipo, una de factura para el hito de diseño y el de materiales con tu número de obra en el campo de referencia, y un vencimiento que refleje el contrato. Se arman una vez y se reusan en cada presupuesto.
  4. Poné el POS en los teléfonos de la cuadrilla. Agregá a cada técnico como usuario con su propio PIN para cobrar el saldo final en la propiedad, en la entrega, con un QR nuevo por obra y un reporte por técnico el lunes.
  5. Conectá payouts y webhooks. Armá una vez el CSV de cuadrillas y subcontratistas y reusalo cada semana; apuntá un webhook firmado a tu CRM o a tu software de obras para que un hito confirmado mueva la obra de etapa y libere la orden de compra solo.

No hay solicitud a un adquirente, ni cola de análisis de riesgo, ni hardware que pedir. La mayoría de los instaladores puede mandar su primer link de anticipo el mismo día que se registra.

Casos de uso en instalación solar y renovables

Cuatro situaciones que vemos seguido, con el instrumento que le corresponde a cada una.

  • El instalador residencial que pide los módulos con el anticipo. Un techo de 8 kW, 40% de anticipo acordado en la mesa de la cocina. El cliente toca un link de pago en su teléfono antes de que el vendedor se vaya; las stablecoins están en la wallet de la empresa en segundos y la orden de compra al distribuidor sale esa misma tarde en vez del martes siguiente. Dos semanas menos en el calendario de la obra, y la exposición cambiaria del presupuesto cerrada el día uno y no el día once.
  • La EPC comercial que cobra hitos sobre el techo de un galpón. Un sistema de 250 kW, cuatro certificados, un departamento de compras que paga con su propio calendario. Cada hito es una factura con el número de orden como referencia y un vencimiento que sigue el contrato. Los sobrepagos y los pagos duplicados se marcan solos en vez de aparecer en la conciliación de fin de mes, y cada hito es final apenas confirma — así la etapa siguiente arranca sobre certeza, no sobre un "pendiente".
  • El instalador que trabaja off-grid y en zonas rurales. Campos, puestos de salud alejados, torres de comunicación, casas de fin de semana al final de un camino de tierra. No hay posnet y muchas veces no hay buena línea, pero el cliente tiene un teléfono. En la puesta en marcha el técnico muestra un QR por el saldo y lo confirma ahí mismo: la cuadrilla no se vuelve dejando una cuenta por cobrar de cinco cifras, y la oficina no pasa tres semanas persiguiéndola.
  • El contratista que paga cuadrillas, subcontratistas y referidores cada semana. Doce montadores, tres electricistas, un andamista y cuatro comisiones de entre $150 y $900 — algunas a gente en otro país. Un CSV, un lote, pagado el viernes en dólares por centavos de comisión de red y con registro de cada pago. El pico de temporada deja de significar un día entero de transferencias manuales, y las mejores cuadrillas se quedan porque siempre cobran a tiempo.

Payzum vs tarjeta y transferencia para un instalador solar

DimensiónTarjeta y transferenciaPayzum
ArranqueSolicitud y análisis de riesgo para un rubro prepago, de plazo largo y ticket alto; semanas, a veces rechazoTe registrás, completás KYC, conectás tu wallet — operativo el mismo día
Un solo cobro de cinco cifrasTopes por transacción, límites de velocidad, revisión manual o comisión porcentual sobre toda la obraSin techo impuesto por un adquirente; comisión de red en centavos sin importar el monto
Quién tiene el dineroEl adquirente o el procesador, hasta que el calendario lo libereVos — no-custodial, el pago cae en tu wallet
Cuándo podés usar el anticipo1–3 días hábiles, a veces menos la reserva, sujeto a revisiónSegundos después de la confirmación on-chain — pedís el equipo esa misma mañana
Contracargos después de la puesta en marchaReversible mucho después de que el sistema esté en el techo; nada que recuperar si sale en contraNinguno — el pago on-chain es final; los reembolsos son pagos que iniciás vos según tu política
Cobrar en la obraUn posnet que hay que llevar y una señal que quizá no haya, o efectivo y viaje al bancoUn QR nuevo por obra en cualquier teléfono, con PIN por técnico
Pagarle al distribuidor del exteriorTransferencia internacional: días, un fijo, un spread, consultas de cumplimientoLa misma stablecoin en dólares que cobraste, por el mismo rail, en segundos
Pagar cuadrillas y subcontratistasUna transferencia por persona, por semana, cada una con su comisión y su horario de corteUn lote por CSV — stablecoins EVM más BTC/LTC/DOGE
Mantenimiento y monitoreoTarjeta en archivo: vencimientos, rechazos, disputasCobros recurrentes on-chain que no se revierten con un llamado
Exposición cambiariaCobrás en moneda local hoy, pagás una factura en dólares despuésAuto-conversión opcional a USDC/USDT — cobrás en la unidad en que está cotizado tu equipo

Objeciones frecuentes de instaladores, respondidas

"Mis clientes son propietarios, no gente de cripto."

Algunos no lo son, y tampoco se trata de reemplazar lo que ya usás: es sumar una opción que no cuesta nada en las obras donde nadie la elige. Pero mirá quién compra solar residencial: gente que toma una decisión de cinco cifras a largo plazo para cubrirse de la suba de la energía. En mercados dolarizados o con inflación, muchas veces es exactamente el mismo hogar que ya tiene parte de sus ahorros en USDT. Los clientes comerciales y del agro, todavía más. Activalo, ofrecelo en el presupuesto, y que el porcentaje de uso te diga el tamaño real de ese público.

"Cobrar cinco cifras en cripto suena riesgoso."

En un cobro grande los riesgos que importan son la reversión y la custodia, y este rail elimina los dos. El pago confirma on-chain a una dirección que controlás, es final, y ningún tercero puede retenerlo. Lo que aparece en su lugar es un riesgo operativo: mandar a la dirección correcta. Por eso el link del anticipo, la factura y el QR del POS llevan el destino incorporado en vez de pedirle a alguien que tipee una dirección — la misma disciplina que describimos en verificación de wallets para pagos.

"No quiero tener algo volátil mientras la obra dura dos meses."

No hace falta. La auto-conversión liquida cada anticipo e hito como USDC o USDT, stablecoins en dólares, sin importar con qué pagó el cliente. Es la misma unidad en la que están cotizados tus módulos e inversores, y por eso varios instaladores encuentran que esto reduce la exposición cambiaria que ya venían cargando entre el presupuesto y la factura del distribuidor, en vez de agregarle una nueva.

"¿Y los reembolsos y las cancelaciones?"

El pago on-chain es final, así que un reembolso es un pago que mandás desde tu wallet. Es un cambio de proceso, no una pérdida de protección — pero implica que tus condiciones de cancelación, el derecho de arrepentimiento y qué pasa con el anticipo una vez pedido el equipo tienen que estar en el contrato y aceptados antes de empezar. Casi todos los instaladores ya tienen esas cláusulas; este rail simplemente hace que sean las que mandan, en vez de la política de un emisor de tarjetas.

"¿Manejar una wallet da mucho trabajo?"

Se configura una vez —dirección de wallet, 2FA, un PIN por técnico— y el día a día es un link, una factura y un panel. La única responsabilidad realmente nueva son las claves de tu wallet, que es el mismo deber de cuidado que ya aplicás al acceso del banco de la empresa, con mejores herramientas. El stack de Payzum cubre la parte de cuenta con 2FA, secretos encriptados, webhooks firmados y audit log completo; el dinero, en cambio, nunca está en manos de Payzum para perderse.

Preguntas frecuentes

¿Cómo cobra un instalador solar el anticipo en cripto?

Con un link de pago sin código. Generás un link por el anticipo acordado, lo mandás por mail o por WhatsApp mientras todavía estás con el cliente, y él paga desde su wallet. Payzum es no-custodial, así que los USDC o USDT llegan directo a una wallet que controlás vos, confirmados en segundos — lo que significa que el anticipo puede financiar la orden de compra del equipo ese mismo día, sin esperar la acreditación bancaria.

¿Puedo cobrar los hitos y el saldo final igual?

Sí. Los hitos funcionan mejor como facturas con tu número de obra u orden como referencia, un vencimiento que refleje el contrato y detección automática de sobrepago, para que los pagos duplicados y los importes redondeados se marquen solos en vez de aparecer a fin de mes. El saldo final se suele cobrar en la obra con el POS: cualquier teléfono es la terminal, con un QR nuevo por obra y un PIN por técnico para que cada cobro quede atribuido.

¿Qué pasa si el cliente reclama meses después de la instalación?

En un pago on-chain no existe el contracargo: es final una vez confirmado, sin ventana de disputa ni proceso de representment. Eso pesa más en solar que en casi cualquier otro rubro, porque el bien queda instalado de forma permanente y no se puede devolver. La contrapartida es que cualquier reembolso es un pago que decidís mandar vos según tus condiciones de cancelación y garantía, así que esas condiciones tienen que estar explícitas en el contrato y aceptadas antes de empezar la obra.

¿Puedo pagar a mis cuadrillas y subcontratistas desde la misma cuenta?

Sí, con pagos masivos por CSV. Subís un archivo y pagás la semana entera en un lote: montadores, electricistas, techistas, andamistas y comisiones de referidos. Los payouts salen como stablecoins EVM en Polygon, Arbitrum, Optimism, Base, BNB Chain o Avalanche, más lotes en BTC, LTC y DOGE — útil cuando parte de tu cuadrilla o de tus referidores está en otro país.

¿Cobrar en stablecoins ayuda con el equipo que se paga en dólares?

Puede ayudar. Con la auto-conversión activada, cada anticipo e hito liquida como USDC o USDT — la misma unidad en dólares en la que suelen estar cotizados módulos, inversores y baterías. Eso cierra el hueco entre cobrar hoy en moneda local y pagar después una factura en dólares, y saca una transferencia internacional del medio del proceso. Es una respuesta de pagos, no un producto de cobertura ni asesoría financiera.

¿Cuánto cuesta frente a procesar tarjeta en una obra de cinco cifras?

No hay adquirente, ni comisión de red de tarjetas, ni abono de pasarela, ni reserva retenida, ni cargos por disputa. Queda la comisión de red, que en Solana, Base o Polygon son centavos en lugar de un porcentaje de la obra — la diferencia se nota justo donde más duele en solar, en una transacción grande y única. Para el pricing vigente según tu volumen, preguntanos en la llamada.

Agendá 20 minutos y lo diseñamos para tu empresa

Cada instalador solar mueve la plata distinto: techos residenciales o EPC comercial, materiales financiados por el anticipo o por capital propio, cuadrilla propia o subcontratada, un país o una cadena de suministro transfronteriza, con cartera de mantenimiento o sin ella. Agendá 20 minutos con nuestro equipo y mapeamos cómo cobrarías el anticipo, los hitos y el saldo final en la puesta en marcha — y cómo pagarías a tus cuadrillas y a tu distribuidor — en cripto, sin custodia, sin nada en el medio reteniendo el dinero.

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Este artículo es información general sobre pagos; no es asesoría legal, fiscal, financiera ni de ingeniería. La matrícula eléctrica y la acreditación como instalador, los permisos, los requisitos estructurales y de seguridad contra incendios, las reglas de conexión a la red, las garantías y las obligaciones de defensa del consumidor, el derecho de arrepentimiento, los límites a los anticipos que puede tomar un contratista, la elegibilidad para incentivos y créditos fiscales, los derechos de importación sobre el equipo y el tratamiento impositivo de los cobros en cripto varían según el país, la provincia y la distribuidora, y cambian seguido. Confirmá tus obligaciones con profesionales locales calificados y operá solo con las habilitaciones que tu trabajo requiera.